El germanio es un elemento químico con el número atómico 32, y cuyo símbolo Ge el cual pertenece al período 4 de la tabla periódica de los elementos.

Es un semimetal, de color blanco grisáceo lustroso, quebradizo, que conserva el brillo a temperaturas ordinarias. Su estructura es cristalina como el diamante y resiste a los ácidos y álcalis.

A diferencia de lo que pasa con la mayoría de semiconductores, el germanio tiene una pequeña banda prohibida por lo que responde de forma eficaz a la radiación infrarroja y puede usarse en amplificadores de baja intensidad.

Germanio tierra rara

Historia del germanio

El historiador romano Tácito no tenía una opinión muy favorecedora de Alemania, la región este del Rin y al norte del Danubio. Pero a fin de cuentas, esta región le ha dado su nombre a un elemento, un honor que nunca conseguirán los romanos. En cierta medida, esto se debe al explorador alemán Clemens Winkler, quien trabajó como químico en la Bergakademie Freiberg en 1886. Winkler realiza una predicción del químico ruso Dimitri Mendeleev, quien desarrolló la tabla periódica en 1871, y supo que había un hueco bajo la silicona que había que llenar.

Propiedades y aplicaciones del Germanio

El Germanio es relativamente un metal común, pero sólo en concentraciones reducidas, por lo general como un subproducto de la refinación del cobre o del zinc, y cada vez más por la extracción de cenizas volantes de carbón duro que contiene Germanio.

Actualmente sólo 140 toneladas se producen en todo el mundo, de las cuales 100 toneladas están en China. Por esta razón, el porcentaje de reciclaje del Germanio es de aproximadamente 30 por ciento, a pesar del alto coste del proceso.

Los usos son limitados para este elemento importante pero frágil, igual que sus reservas. El Germanio empezó como el material más importante para el uso de la electrónica, como los semiconductores, hasta que fue sustituido por la silicona, que a su vez fui sustituida por el Hafnio.

Hoy en día es el metal más utilizado para la fibra óptica y la óptica de infrarrojos. Las lentes fabricadas con Germanio no dejan pasar la luz visible, pero deja pasar la luz infrarroja, calidad necesaria para los equipos de visión nocturna. En la industria del poliéster, el dióxido de germanio se utiliza como catalizador en la producción de ciertas fibras y gránulos de poliéster, especialmente para las botellas de PET reciclables. El Germanio está experimentando un auge en Japón en la industria de la salud.