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Salas multisensoriales: el poder terapéutico y reparador de la tecnología

Un espacio inmersivo que desarrolla los sentidos de personas con una o múltiples discapacidades, mayores con deterioros cognitivos, o de pacientes que se encuentran en la unidad de cuidados intensivos (UCI): las salas multisectoriales o ‘snoezelen’ inician un desarrollo potente en España. Actualmente, se diversifican las actividades que utilizan esta tecnología , que ya tiene algunos años, para mejorar la calidad de vida de las personas. Se ofrece una experiencia sensorial para que sus usuarios retomen cierto control y disfruten. Desde la Asociación de Estimulación Sensorial y Snoezelen (ISNA), María José Cid, presidenta de la asociación y doctora en psicología, comenta que la tecnología surgió hace más de 40 años en Holanda para atender a personas con una discapacidad intelectual grave, que en aquella época estaban acostadas viendo un techo blanco. Por ello, dos jóvenes tuvieron la iniciativa de ofrecerles una estimulación sensorial, y vieron que eso generaba una respuesta. «Personas que pensabas que no se enteraban de nada, empezaban a demostrar reflejos por la estimulación: vocalizaban o se reían», afirma. Desde aquel momento, explica la especialista, hasta hoy, la implementación de salas multisensoriales se ha desarrollado mucho. «En España empezó a principios de 2005, con subvenciones básicamente de entidades bancarias. Aunque, los especialistas sin formación que montaban una sala, al cabo de dos años, debían cerrar los espacios». Por ello, Cid hace hincapié en la importancia de vincular tres vértices: la persona que recibe la intervención, el profesional y la relación entre tecnología y entorno. «Nuestras vidas son sensaciones: el olor del café, la temperatura del agua en la ducha, el sabor de la comida, la música, etc.», comenta Cid para resaltar que antes de aplicar la tecnología se debe realizar un perfil sensorial que averigüe qué le agrada y le desagrada a cada persona. Noticia Relacionada estandar No «Las facultades de medicina tienen un 80% de mujeres pero faltan líderes» Edurne Martínez Pilar Garrido, jefa del servicio de Oncología del Hospital Ramón y Cajal, considera que la Inteligencia Artificial ayuda, pero lo «fundamental» es la relación médico-paciente Sobre lo señalado, ISNA imparte formación sobre el tema a grupos en España; especialistas en geriatría, salud mental, centros de educación especial, entre otros. «La clave es saber qué sucede con personas que sufren una alteración neurológica (discapacidad intelectual, con esquizofrenia, autismo), ya que, la parte cognitiva puede estar afectada, pero la sensorialidad permanece intacta siempre, incluso hasta antes de morir», afirma Cid, quien asegura que estas salas ofrecen sensaciones que, de otra manera, esa persona no podría tener. Tecnología sensible Qinera es una fábrica española que también distribuye esta tecnología a más de 30 países. Raquel Bordera, la marketing manager de la empresa, sostiene que las salas tienen tres objetivos: terapéuticos, de bienestar general y de ocio. «A un niño con autismo o una persona con alzheimer se le puede brindar tranquilidad o ánimo con estos estímulos, llevarla a través de un viaje. La finalidad es que la persona con discapacidad interactúe, haga cosas, se rehabilite cognitivamente». Sobre lo señalado, se han diseñado salas para personas que no pueden moverse y utilizan un palillo para soplar y pulsar un botón. Incluso, sostiene Bordera, hay personas que pueden controlar elementos con la mirada, a través de la tecnología I3 (sin contacto). «Hay pacientes que tienen parálisis cerebral, pero uno no sabe cuán afectados están cognitivamente; algunos están bien en cuanto a la mente, pero no pueden demostrarlo. Entonces que el usuario tome el control es algo increíble», declara. Estos espacios pueden ser útiles para otros usos, como el control del estrés y la mejora de la concentración Rocío Díaz, logopeda y coordinadora de equipo sanitario de la Asociación Nora, la primera sala de Asturias y de las más antiguas de España, explica que es importante estimular el lenguaje: «Aquí tenemos un micrófono con un altavoz que se ilumina de diferentes colores, y eso nos sirve para la pronunciación, tono de voz, ya que a los usuarios les gusta y les llama mucho más la atención». Por su parte, Aroa Castaño, gerente de la asociación, comenta que aún existen pocas empresas que vendan esta tecnología y los precios son elevados; por ello, han apostado por las ayudas y subvenciones. Patricia Suárez Méndez, cuenta la experiencia de su hijo Mateo en las salas multisensoriales de la asociación Nora. «Tiene una enfermedad rara que le diagnosticaron de bebé» explica, y sostiene que la sala le permite fijar la atención en un punto determinado, y eso lo ayuda mucho a centrarse, ya que Mateo tiene un déficit visual. Para ella, estos espacios motivan mucho a trabajar, porque tienen cosas llamativas y hay muchos colores. Para Xavi Aluja de DOIT, empresa que diseña, fabrica e instala el material para la estimulación multisensorial en España, las salas multisensoriales tienen diferentes funciones: estimulan los sentidos, favorecen el razonamiento y concentración, mejoran las capacidades sociales, disminuyen el estrés y mejoran el ánimo. «Hay usuarios con afectaciones severas, que apenas pueden comunicarse, y en ese caso, se aplican estímulos pasivos para ver qué reacción tiene el usuario a un estímulo en concreto». Control de los sentidos Arriba: una terapeuta con usuario utilizando la tecnología Qinera. La foto de abajo a la izquierda, una tablet de control de la tecnología utilizada en Stima. Por su parte, abajo a la derecha, una niña en la sala multisensorial de la asociación Nora. Patricia del Barco es la directora de operaciones de Stima, una red de centros de día para mayores. Explica que adquirieron estas tecnologías en el centro para proporcionar una estimulación de mayor calidad a los mayores. «Es una sala que se puede usar para múltiples patologías: personas que tienen un grado de deterioro cognitivo, desvinculadas de la realidad. Entonces los terapeutas necesitamos esas herramientas para estimular». La especialista comenta que la sala trabaja con el sistema SHX que se controla a través de un ordenador o una tableta, entonces el terapeuta pone uno u otro elemento en función de lo que quiera estimular. Desde la Asociación Mi Princesa Rett, un centro terapéutico de enfermedades raras con sede nacional en Extremadura, el presidente Francisco Santiago sostiene que utilizan las salas multisensoriales con el sistema SHX para englobar los cinco sentidos. Santiago considera que esta es la mejor herramienta que existe en el mercado para las enfermedades raras. Además, el responsable resalta que «la administración invierte poco en ello. La administración lleva un ritmo, y las últimas tecnologías para la discapacidad o para centros terapéuticos, como el nuestro, lleva otro mucho más acelerado». Cuidar los sentidos Sara Serrano, coordinadora terapéutica, del departamento de Terapia Ocupacional de El Cole de Celia y Pepe, detalla que en el colegio se vincula la parte pedagógica con la clínica, y ven que este tipo de salas ayudaba al desarrollo del niño. Por ello, Eva Revuelta, directora de Relaciones Institucionales, comenta que abogan por integrar la educación y los aspectos terapéuticos, con la estimulación sensorial como protagonista. «Al final, en la base del desarrollo está toda la parte de sensaciones y toda la parte sensoriomotora», concluye. Arriba: Tecnología multisensorial aplicada en un paciente de cuidados intensivos del Hospital Bellvitge. Abajo a la izquierda una sala Snoezelen de la empresa DOIT. Abajo a la derecha: una sala multisensorial de la fundación querer. Estos espacios también pueden ser muy útiles en los centros hospitalarios. El doctor Francesc Esteve, jefe de Sección del servicio de Medicina Intensiva del hospital Bellvitge, explica que cuando un paciente está en UCI lo vive como un ambiente agresivo. Al estar aislado, desarrolla delirio, algunos incluso con cuadros psicóticos, y después aparece el síndrome post UCI, que genera «desde aspectos de debilidad motora hasta emocionales; los últimos son análogos a los síndromes de estrés postraumático análogos a una catástrofe, guerra o pérdida». Esteve explica que ahora las UCI de su hospital cuentan con un monitor de táctica que baja del techo, unas luces LED, plataformas vibroacústicas instaladas en la cama, y todo ello sincronizado con un software (de Qinera). «Cada vez más estamos viendo que los aspectos emocionales, de integración con la familia y con el profesional sanitario, son fundamentales para la recuperación del paciente», subraya Esteve, quien también resalta que una fase fundamental del proyecto es la integración de la terapia ocupacional. Nuevas experiencias se abren paso con la tecnología para recuperar el bienestar y estimular la imaginación.

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